Cosas para saber antes de tu primer viaje por el Sudeste Asiático

01/01/2019
Consejos

Como todo en la vida, siempre hay experiencias que no hemos vivido antes. Viajar al Sudeste Asiático es un cúmulo de experiencias nuevas que, con los recaudos necesarios, se pueden disfrutar al máximo.

Aquí algunas cosas y consejos que te serán útiles.

El Sudeste Asiático es húmedo, muy húmedo

Es altamente probable que el sudor te empape de pies a cabeza en unos minutos cada vez que salgas a la calle. El Sudeste Asiático es generalmente muy caluroso y húmedo, así que deberás estar preparado para sobrellevar eso. Como dice algún refrán: “no existe el mal tiempo, sino la ropa inadecuada”. Para eso, empaca ropa ligera de algodón y que pueda lavarse a mano fácilmente. Deja tu ropa cara y limpia en seco para las salidas especiales.

El sol puede ser muy bravo en cualquier época del año, por lo tanto, no te olvides de llevar un sombrero y protector solar, cúbrete lo más posible. Si el sombrero no te alcanza, está perfectamente permitido salir con paraguas o, mejor dicho, ¡el parasol!

Cuídate con el agua

El agua de grifo no es generalmente recomendable para beber, por eso procura tener siempre a mano agua embotellada. Es posible que veamos a los lugareños beber del grifo, pero no sería una buena idea que los extranjeros la consumamos ya que no estamos lo suficientemente adaptados a ella.

Aprende algunas palabras locales, aunque no sea esencial

En las áreas más populares y en las atracciones turísticas muchos lugareños hablan algo de inglés. No intentes encontrar a alguien que hable o entienda español. De todas maneras, no te preocupes si no hablas el idioma local, la amabilidad y hospitalidad de la gente permitirán hacerte entender perfectamente. Igualmente, siempre es bueno aprender un par de palabras como “por favor” o “gracias” por respeto.

Puedes perfectamente comer comida callejera, solo ten cuidado

La comida callejera es muy común en todo el Sudeste Asiático y además es barata y deliciosa. Sin embargo, no es posible garantizar descompostura cero alguna comida que hayas ingerido. Los diferentes métodos de cocción, especias variadas y la calidad de agua son suficientes para alterar el estómago de cualquier mortal occidental. Igual, no por eso debes dejar de probar la comida local, con los recaudos necesarios.

Si está realmente preocupado, una buena regla siempre es verificar dónde está lleno y dónde no. Lo mejor siempre es comprar comida callejera que se cocine delante tuyo. Evitá comer frutas cortas y, a menos que tengas un estómago fuerte, también los jugos frescos, ya que los vendedores a menudo usan agua de grifo para mezclar.

Todo se regatea

Los mercados son uno de los motivos por los que amamos viajar al Sudeste Asiático. Sin embargo, como en cualquier mercado, es un juego de ida y vuelta. La comida normalmente posee precio fijo y es bastante accesible, pero cuando se trata de otros productos y souvenirs, ahí se acepta el regateo plenamente. Una vez que estés ágil con el tipo de cambio de la moneda local, tendrás una idea de lo que es barato y lo que no.

Un tip histórico para conseguir buenos precios es mostrarse realmente interesado en el producto que estás interesado, pedir una rebaja y si, aún no te convence, vete. Normalmente el vendedor te llamará para que vuelvas.

Es útil tener dólares estadounidenses

En el Sudeste Asiático, estarás cambiando constantemente de monedas. De Dong, a Kip, a Ringgit, por lo que puede resultar realmente confuso. Asegúrese de tener un convertidor de moneda en su smartphone para saber cuánto retirar de los cajeros automáticos y poder tener una idea del precio de las cosas.

Por esta razón, es útil llevar siempre dólares estadounidenses contigo, ya que estos son fáciles de cambiar en caso de que no pueda encontrar un cajero automático cuando llegue a un país y también porque son normalmente aceptados. Algunos países del sudeste asiático requieren visa de ingreso a la llegada, por lo que conviene tener a mano dólares estadounidenses para poder pagarla, tal como sucede en Vietnam.

Los famosos 7-Eleven serán tu mejor aliado

Coma todo lo que pueda comer de la cocina local, pero si quiere picar algo barato y que le resulte familiar entonces vaya a cualquiera de los supermercados 7-Eleven que encontrarás en tu camino. En Tailandia, por ejemplo, dicen que hay más 7-Elevens que templos. 7-Eleven tiene casi todo lo que uno pueda necesitar, desde protector solar, snacks, agua hasta sanguches tostados ricos y baratos.

Quítate los zapatos cuando visites un templo y vístete apropiadamente

Para visitar cualquiera de los múltiples templos sagrados es obligatorio quitarse los zapatos es una necesidad. En muchos de ellos también, es requerido cubrirse los hombros y las rodillas, tanto hombres como mujeres. Por lo tanto, no se recomienda andar de musculosa y, para las mujeres, tampoco andar con faldas demasiado cortas.

Los tuk tuks y las moto-taxi son excelentes medios de transporte

Si solo necesitas recorrer algunos kilómetros por la carretera, entonces los tuk tuks serán tu mejor amigo. Nuevamente, el precio de uno de estos viajes es totalmente negociable. También es bastante fácil conseguir un taxi para motocicleta, incluso si tiene equipaje. Pero asegúrate de llevar casco. Por lo general, conviene preguntar por los precios de los tuk tuks en su hotel para saber cuándo el precio ofrecido es demasiado alto.

Lo bueno de estas formas de transportarse es que pueden ir más rápido que un auto o un colectivo, ya que en muchas ciudades el tráfico es un caos absoluto.

El tráfico es caótico y los semáforos están de adorno

En el Sudeste Asiático el simple hecho de cruzar la calle puede resultar una verdadera aventura. Vietnam es definitivamente el lugar más agitado en este aspecto. En la realidad, simplemente se recomienda cruzar lentamente si parar, tal como lo hacen los lugareños. Aunque no lo creas, es raro ver un accidente de tránsito.